|
| |
 |
|
|
PINGADELO (Mencia): Una vez descorchado comienza esa sinfonía inacabada de un vino clásico que se interpreta a cada sorbo, comenzando por su color rojo picota, continuando con sus aromas intensos a frutos maduros y, alargando en su boca estructurada y potente , su sensación terruña con su refrescante mineral.
PINGADELO (Godello) : En el momento de abrir este vino se debe esperar a que el vino se oxigene y en ese punto descubrirá por primera vez en un blanco el sentido de pureza y terruño. En el ataque tiene un muy buen volumen, el paso es fresco y fragante y un final que transmite toda la fuerza de sus suelos de pizarra, una mezcla de acidez refrescante con una larguísima sensación mineral y salina.
|
|
|
|
|
|